Rosquillas de San Isidro: receta tradicional de Madrid
Receta de las rosquillas tontas y listas de San Isidro, el dulce típico de las fiestas del patrón de Madrid.

Si hay una ciudad donde la gastronomía es una auténtica obra de arte, esa es Roma. La capital de Italia no solo es famosa por su historia y monumentos, sino también por su comida tradicional, que ha conquistado paladares en todo el mundo. Desde las icónicas pastas romanas hasta los irresistibles postres, un viaje a Roma no está completo sin probar su exquisita gastronomía.
Si te preguntas qué comer en Roma, aquí te presentamos los platos más auténticos que no pueden faltar en tu visita.
Roma es la cuna de algunas de las mejores recetas de pasta italiana, y hay cuatro platos que todo viajero debe probar:
Probablemente el plato de pasta más famoso de Roma, la carbonara se elabora con ingredientes simples pero llenos de sabor:
Nada de nata o crema, la auténtica carbonara romana se basa en una emulsión perfecta entre huevo, queso y grasa del guanciale.
Un plato minimalista pero lleno de sabor. La cacio e pepe se compone únicamente de:
A través de una técnica especial, el queso y el agua de cocción de la pasta se transforman en una crema deliciosa.
Originaria de la cercana Amatrice, esta salsa es una evolución de la cacio e pepe, añadiendo:
Se suele servir con bucatini, una pasta similar a los espaguetis pero con un agujero en el centro.
Considerada la “abuela” de la amatriciana, la gricia es una mezcla entre la cacio e pepe y la carbonara, sin huevo pero con guanciale. Un plato simple y delicioso que refleja la esencia de la cocina romana.
Aunque la pasta es la reina de la cocina romana, hay muchos otros platos que debes probar.
Este plato de carne es un clásico en los restaurantes romanos. Se elabora con:
Su nombre, «saltimbocca», significa “salta en la boca”, y es una referencia a lo sabroso y jugoso que es este plato.
Si visitas Roma en temporada de alcachofas (invierno y primavera), no puedes perderte estas dos especialidades:
Un aperitivo callejero típico de Roma. Los supplì son croquetas de arroz rellenas de mozzarella, empanadas y fritas. Se parecen a las arancini sicilianas, pero con una textura y sabor únicos.
Este embutido de cerdo asado con hierbas y especias es una delicia. Se suele comer en bocadillos y es perfecto para un almuerzo rápido.
Roma tiene su propia versión de la pizza y del pan, diferentes a los de otras regiones de Italia.
A diferencia de la pizza napolitana, la pizza al taglio se vende por porciones y se hornea en bandejas rectangulares. Se encuentra en panaderías y pizzerías por toda la ciudad, con una variedad infinita de ingredientes.
La pizza romana se diferencia de la napolitana por tener una base más fina y crujiente. Se cocina a altas temperaturas, logrando un borde dorado y una textura más ligera.
Un bollo dulce relleno de nata montada, perfecto para desayunar acompañado de un café espresso.
Aunque es originario del norte de Italia, el tiramisú es un postre obligatorio en Roma. Sus capas de bizcocho empapado en café, mascarpone y cacao lo convierten en una delicia irresistible.
Nada como un buen gelato italiano para refrescarse mientras recorres la ciudad. Opta por heladerías artesanales como Giolitti, Fatamorgana o Il Gelato di San Crispino para una experiencia auténtica.
Un pastel tradicional romano elaborado con queso ricotta y azúcar, a veces con frutos secos o chocolate.
Si quieres disfrutar de la auténtica comida romana, aquí tienes algunas recomendaciones:
Si te preguntas qué comer en Roma, la respuesta es clara: pasta, pizza, carnes, alcachofas y postres tradicionales. La cocina romana es un reflejo de su historia y tradición, con recetas que han perdurado durante siglos. Ya sea que pruebes una carbonara auténtica, un supplì crujiente o un tiramisú cremoso, la gastronomía de Roma hará que tu viaje sea aún más especial.
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